Querida pachamita
Te venimos a pedir permiso para ayudarnos a bendecir esta agua para bautizar hoy a nuestros hijos. Que el fluir del agua siempre les ayude con sus tropiezos, con destrabar pensamientos y emociones estancadas. Que sepan siempre nuestros hijos que nos tienen a nosotros, a sus padrinos y a toda esta comunidad de apoyo. Que en sus andares por estas tierras encuentren una y otra vez con el amor que corre por tus venas. Que la montaña los acobije y los animales estén siempre cerca como recordatorios de la posibilidad de vivir en conjunto con respeto y cuidado. Que todos los seres vivos de esta Tierra se vuelvan para y con ustedes guardianes de la paz y el amor. Mensajeros de esperanza. Y tótems de significado personal.
Invoco hoy a los peces que todavía habitan estos ríos como símbolo de Jesús, del sustento espiritual. Para mí la plenitud del alma que me brinda adorar a la divinidad y encomendarme a algo más allá de mi voluntad.
Gran misterio, gran madre, gran padre, haremos lo que está en nuestras manos para que las mentes y corazones de nuestros hijos se abran a recibirlos. Prometo una y otra vez compartir mi rezo contigo Elías, para que tú encuentres también las palabras para relacionarte con el mundo.
